Caramelo en taza, final floral y la magia de un microlote
Hay cafés que saben a hogar… pero con un giro inesperado. La Esmeralda es uno de esos: te recibe con dulzor, te arropa con calma y, cuando crees que ya lo entiendes, te deja una chispa brillante al final. Además, es un microlote: una edición limitada pensada para disfrutarla mientras está.
En taza manda una sensación golosa y reconfortante: caramelo, panela y cacao construyen una base cálida, con un matiz de avellana tostada que recuerda a postre recién hecho. Es un café amable y limpio, de esos que apetece repetir, porque equilibra dulzor y claridad sin hacerse pesado.
Este microlote llega desde Pitalito, Huila (Colombia), a 1.800 m, de variedad Caturra, trabajado por el productor Alexander Hernández. Un café cuidado en cada detalle, desde la selección en finca hasta el secado, buscando una taza consistente y con carácter propio.
El perfil “syrup” no es casualidad: nace de un proceso diseñado para potenciar esa dulzura envolvente. Incluye 24 h de pre-fermentación aeróbica, 50 h de fermentación anaeróbica, secado en camas africanas con apoyo de secado mecánico, y una estabilización de 30 días en GrainPro. El resultado es un café con dulzor marcado, aromas limpios y un final elegante donde aparecen notas florales, un toque cítrico y destellos de fruta tropical.
Con tueste omni, se adapta a tu ritual: en espresso brilla por su cuerpo y ese dulzor tipo caramelo que llena la boca; en filtro se vuelve más perfumado y jugoso, dejando que el lado floral y cítrico respire con claridad. Puntuación SCA: 86.75.
🌿 Notas de cata
- Caramelo
- Panela
- Cacao
- Avellana tostada
- Floral, cítríco y fruta tropical
- Disponible en formato 250 g y 1 kg – En grano o molido.